Skip to content

Evolución hasta el Comercio Internacional. Bélgica y Brasil.

March 12, 2012

En esta última entrada conjunta, queremos analizar, ejemplificar y juntar los distintos temas tratados en los seminarios, por eso hemos decidido escoger dos países: Bélgica y Brasil, uno desarrollado y el otro en vías de desarrollo, situados en regiones del mundo distintas y exponer cómo se produjeron los fenómenos de la Revolución Industrial, las migraciones y globalización y una explicación del papel del comercio internacional de ambos países en el mundo. Empezaremos con la Revolución Industrial, seguido de la globalización y migraciones y por último trataremos el papel del comercio Internacional.

Revolución industrial en Bélgica y Brasil

Como todos sabemos, la Revolución Industrial se inició en Gran Bretaña, pero rápidamente se sumaron al proceso otros países como  Francia, Alemania y Bélgica; tres de los llamados “First Comers” por su rápida incorporación a la industrialización.

De los países que integran la Europa continental, Bélgica fue la primera región en la que se adoptó el nuevo sistema de la Revolución Industrial, basado en las innovaciones tecnológicas, la maquinaria y la producción a gran escala. Para razonar el por qué de este hecho, debemos fijarnos en los factores que determinaron el desencadenamiento temprano de la Revolución Industrial en el país belga.

En primer lugar encontramos el factor geográfico. La corta distancia entre las islas británicas y Bélgica, favoreció al desembarco de los ingleses en tierra continental. Otro factor determinante fue la abundancia de recursos naturales, similar a la del país precursor. Su amplia dotación de carbón convirtió Bélgica en una importante potencia siderúrgica exportadora hacia zonas cercanas.

De la misma manera juega la larga tradición industrial del país, que no hizo difícil la innovación en materia tecnológica tanto en el campo agrícola como en el campo industrial; un país de agricultura arcaica no tendrá la misma posibilidad que otro con una agricultura avanzada con nuevas técnicas. Bélgica era también poseedor de un buen sistema de comunicaciones que ayudó a succionar la demanda que suponía la producción a gran escala a la vez que garantizaba la expansión y comunicación de los mercados formando una extensa red que conectaba los diferentes motores de la producción. El alto grado de desarrollo de sus vías de comunicación hizo de Bélgica el único país con una red ferroviaria totalmente finalizada antes de 1848. Tampoco podemos pasar por alto la cantidad de canales que cuenta el país, capaces de transportar las mercancías por todo el país en relativamente escaso tiempo.

En el período compuesto entre 1801 y 1846, la población belga aumentó un 15%. En el año 1906, la población belga excedía los 7 millones, y el personal industrial sumaba 1.372.000 personas.

Brasil, por el contrario, se enmarca dentro del grupo de países de industrialización tardía debido a que es después de la segunda guerra Mundial cuando experimentó un crecimiento económico espectacular, siguiendo el procedimiento de industrialización que había caracterizado a Europa del Norte y occidental a principios y durante todo el siglo XIX.

Brasil logró desarrollarse a pesar de que sus empresas no gozaban de la ventaja competitiva de ser pionero en tecnología, este hecho, es una característica distinta a la industrialización de países como el Reino Unido, Alemania o EEUU los cuales conquistaron los mercados  mundiales gracias a que lograron generar nuevas tecnologías de producción que los hacía altamente más competentes que el resto de países.

A pesar de que la profundización de la industrialización en Brasil se da alrededor de 1950, anteriormente, en las décadas de 1930 y 1940 se tomaron las primeras medidas de industrialización por  sustitución de importación (ISI) por productos nacionales como respuesta a la crisis económica mundial originada por la Gran depresión y la Segunda Guerra Mundial. Tradicionalmente exportaba recursos naturales del área de minería, agricultura, que luego, en el periodo de la postguerra  se produjo la sustitución de importaciones en industrias manufactureras.

Brasil en las primeras etapas de industrialización se asemeja  por la exportación de productos básicos y primarios.

El modelo de Industrialización por sustitución de importación entre los principales objetivos  se trataba de asignar a los agentes internos; estado-nación, mercado interno, empresariado, burguesía nacional entre otros, un papel más decisivo en la creación de una base endógena que fuera capaz de promover el crecimiento económico y la industrialización dejando que las fuerzas externas ocupasen un papel complementario.

A partir de la década de 1960 no se puede decir que Brasil es un país agrario. La producción industrial, el comercio y los servicios superan en largo la producción agrícola en el Producto Interno Bruto. Los sectores industriales que se perfilan como más importantes son los alimentos y bebidas;  el acero;  los productos químicos, metalurgia, derivados de petróleo, el cemento y fertilizantes; equipamientos electrónicos; automóviles; textiles, ropas y calzado.

Al despegar la industria en Brasil a partir de 1960  Se crearon diversos polos de desarrollo, que hoy siguen siendo las regiones industriales de Brasil: el triángulo São Paulo, Río de Janeiro y Belo Horizonte, a lo que se añadió Salvador de Bahía tras el descubrimiento del petróleo. Hoy en día son las grandes multinacionales las que impulsan el desarrollo industrial de Brasil, gracias a que en el país cuentan con una mano de obra más barata y acceso a mercado latinoamericano.

La materialización de su proceso de industrialización en la segunda mitad del siglo XX son sus poderosas tasas de crecimiento de su producto interior bruto  durante los periodos de 1965- 1980. Durante el periodo de 1965- 1973 el PIB brasileño creció 9,8% y durante el periodo de 1970-1980 creció un  8,4.  Finalmente en la década de los 80 ese crecimiento tuvo un cambio de tendencia y presenta un crecimiento medio negativo. No obstante, en la actualidad Brasil es uno de los países más pujantes de los considerados en vías de desarrollo ya que su crecimiento en el periodo de 2008-2011 fue del 4,6%, una tasa inconcebible en Europa a tenor de la crisis financiera y la deuda.

Para concluir, en la actualidad la estructura económica de Brasil es de la siguiente manera: la industria aporta el 30% del PIB y da trabajo al 14% de la población activa mientras que el sector servicios aporta el 64% del PIB y ocupa al 66% de la fuerza de trabajo.

Por tanto observamos en el contexto de industrialización dos realidades y procesos de evolución en este plano muy distintos. Esto provocará que tengan un desarrollo diferente en los otros ámbitos que ahora trataremos.

Las migraciones y la globalización en Bélgica y Brasil

Los movimientos de población han ido a la par del desarrollo de contactos y flujos entre diferentes sociedades y culturas, es decir el aumento de la interconexión global. Por tanto no podemos entender la globalización sin el factor de movilidad humana.  En particular, durante la primera fase de la globalización que tuvo lugar entre finales del siglo XIX y comienzos del XX, los grandes desplazamientos humanos jugaron un papel fundamental. En este sentido, la situación contemporánea resulta paradójica, puesto que, en un mundo más interconectado que nunca, donde los flujos financieros y de comercio se liberalizan, la movilidad de las personas, en cambio, se enfrenta a fuertes barreras que la restringen

Una segunda reflexión es que podemos relacionar la inmigración con la industrialización ya que se ha determinado, mediante innumerables estudios, que a partir de la penetración del capitalismo que supuso la concentración de capital, la llegada de  las innovaciones tecnológicas, especialmente en la agricultura que produjeron la expulsión de una parte del campesinado europeo y la liberalización de la fuerza del trabajo artesanal, además de nuevas relaciones de producción, ha habido una movilidad de la fuerza del trabajo que ha provocado  la aceleración de los movimientos migratorios a escala mundial.

Las migraciones transcontinentales, que son las que nos interesan,  entre Europa y América, se caracterizaron en la segunda mitad del siglo XIX, por un decrecimiento cuando había relativa prosperidad en Europa y depresión en el Nuevo Mundo, y se incrementaba cuando Europa se enfrentaba a situaciones de crisis y América vivía ciclos de desarrollo. Desde ese momento, los principales países americanos, Estados Unidos, Canadá, Argentina, Brasil, Uruguay, a los cuales debemos añadir Australia, Nueva Zelanda y África del Sur, recibieron miles de inmigrantes que salían de Europa, muchas veces con apoyo gubernamental, para la “tierra de las oportunidades”.

En este contexto, las inmigraciones son entendidas  como un factor importante de desarrollo económico y de progreso, ya que incorpora en el país receptor, nuevos capitales, fuerza de trabajo, y experiencias sociales y culturales, y especialmente en el período de la primera globalización, la inmigración internacional cumplió un papel clave en la convergencia económica de algunas regiones del Viejo y del Nuevo Mundo, ya que se liberaron las corrientes de capital y de bienes ,y los beneficios fueron a parar fundamentalmente al mundo desarrollado y a sus principales asociados comerciales, como Brasil, China e India.

Siguiendo al hilo de la argumentación y continuado el esquema que hemos seguido analizaremos en estos términos las posibles relaciones que existen entre revolución industrial, inmigración y globalización, centrando  nuestro análisis en Brasil y Bélgica.

Brasil fue a partir de la segunda mitad del siglo XIX más concretamente entre 1880 y 1930, destino de millones de inmigrantes europeos y asiáticos. De Europa llegaron principalmente italianos(35,5%) y portugueses (29%)y  en menor medida españoles, alemanes, suizos y eslavos. Este proceso de inmigración masiva se alentó por parte de las autoridades brasileras, las cuales con el fin del tráfico de esclavos, necesitaban mano de obra a bajos costes, demanda incrementada al desarrollarse las plantaciones y el cultivo de café, principal producto de exportación. Por todo esto empezó un proceso de substitución de mano de obra esclava por la de trabajadores asalariados de inmigrantes europeos, en muchos casos, fomentada  incluso, por  el propio gobierno brasileño, ya que este pagaba el viaje y el inmigrante tenía que proponerse trabajar en las haciendas para devolver el valor del pasaje.

En las últimas décadas del siglo XIX, llegaron un nuevo tipo de inmigrantes, los “burgueses inmigrantes”, que organizaron sus empresas industriales y que introdujeron innovaciones sociales y técnicas en la ciudad. No obstante, a partir de la década de 1930 no solo la inmigración portuguesa en Brasil comenzó a decaer, sino todas en manera general, ya que Brasil no necesitaba más de inmigrantes que abrazaran la agricultura y la industria, con nacionales que conseguían suplir las demandas. Además el nacionalismo militar del presidente Vargas creó una ley que controlaba la entrada de inmigrantes a Brasil, sin embargo fueron excluidos de esta ley sólo los portugueses. Pero el paisaje que dejaba para el futuro es que alrededor de 35 millones de brasileños serían descendientes de inmigrantes italianos.

Para terminar, hay que destacar, la participación y integración de inmigrantes extranjeros en el desarrollo económico, social y urbano de las principales ciudades de Brasil, como Sao Paulo, destacando la participación de los inmigrantes en los orígenes de la industrialización y el éxito que lograron en conectar la ciudad con los avances técnicos y sociales de las primeras décadas del siglo XX.

Pasando ahora a tratar el otro país, podemos puntualizar que las economías desarrolladas siempre han necesitado trabajadores de los países menos desarrollados, por tanto Bélgica nos sirve como ejemplo de un país industrializado que abrazó tempranamente las transformaciones económicas propias de la industrialización del s. XIX. La inmigración en Bélgica se caracteriza por su fuerte heterogeneidad en cuanto al origen y la distribución de su población. Con más de un 12% de personas nacidas en el extranjero, Bélgica acoge a una de las comunidades de inmigrantes más importantes de Europa. Sin embargo, su participación en el mercado de trabajo belga presenta muchas carencias.

Los datos más destacados de esta inmigración, tiene su origen en el final de la Segunda Guerra Mundial, momento en que como consecuencia de la necesidad de mano de obra en pleno período de reconstrucción nacional, Bélgica relanza una política de inmigración ordenada basada en la  contratación de trabajadores inmigrantes en varios sectores de actividad (metalurgia, canteras, química, construcción, transportes…). No obstante cabe puntualizar que  a diferencia de otros países Bélgica no conoce ninguna inmigración colonial. Bélgica no ha dejado nunca de acoger a extranjeros, aunque progresivamente las migraciones se fueron diferenciando de las que se habían desarrollado durante el período anterior,  en lo que respeta a la formas de migración y a los orígenes nacionales de los migrantes. Además últimamente se ha caracterizado por la inmigración de los nacionales de los países miembros de la Unión Europea, favorecida por la integración económica de Europa.

En resumen podemos decir que la migración internacional encuentra sus determinantes básicos en las desigualdades en los niveles de desarrollo, cuya persistencia y notoriedad en el mundo globalizado contemporáneo acrecienta las llamadas presiones migratorias. No cabe olvidar que la reducción de las brechas y la convergencia económica son condiciones elementales para que disminuyan los estímulos a la migración a largo plazo, ya que mientras ello no ocurra, los países de la región deberán convivir con la migración internacional, enfrentando sus múltiples consecuencias, pero también aprovechando sus oportunidades.

El papel de Bélgica y Brasil en comercio internacional

Hay dos organizaciones claves para el desarrollo del comercio internacional. Estas son el GATT i posteriormente la OMC. Para relacionarlo con lo tratado en el seminario y juntarlo con el estudio previo que hemos hecho, nuestra idea ha sido mantener los países que hemos escogido para comparar la Revolución Industrial y la globalización junto con las migraciones. Estos son Brasil y Bélgica, un país desarrollado como es Bélgica y el otro que en la actualidad está experimentando un crecimiento rápido. Destacar que ambos países fueron los signatarios del GATT (miembros fundadores) y que posteriormente con la firma de los acuerdos de la OMC en la Ronda de Uruguay pasaron a ser miembros oficiales  de la OMC en el año 1995. Empezaremos con Bélgica que es miembro de la OMC des de 1995 que sustituyó al GATT. El GATT llevaba funcionando desde 1947 como organización encargada de supervisar el sistema multilateral del comercio internacional y cómo ya se ha explicado fue substituido por la OMC que ya era un organismo internacional y supranacional que ejercía de árbitro en las disciplinas económicas de los países. Bélgica empezó a formar parte del GATT el 1 de enero de 1948 mientras que Brasil no tardó mucho más, empezó a formar parte del GATT el 30 de julio de ese mismo año.

Bélgica en la actualidad tiene una balanza negativa en cuanto al comercio internacional a causa de que realiza más importaciones que exportaciones a cauda de la caída de estas por la crisis económica en la que nos encontramos inmersos. Son los países de la  Unión Europea quienes se benefician del liderazgo de Bélgica como país exportador y  a su vez son sus principales proveedores y clientes. El comercio exterior representa para Bélgica un 155% de su PIB. Con pocos recursos naturales, Bélgica importa grandes cantidades de materias primas y las exportaciones un gran volumen de fabricación, haciendo que su economía sea vulnerable a la volatilidad en los mercados mundiales. Aún así Bélgica tiene una economía moderna y abierta, y la empresa privada basada ha sabido aprovechar su ubicación geográfica central, sofisticada y desarrollada red de transporte y diversificada base industrial y comercial. Bélgica ha sido uno de los países más exportadores de la Unión Europea. Destacar que Europa es la región del mundo que a lo largo de los años más nivel de exportaciones tiene. Bélgica es un ejemplo perfecto para exponer el peso de esta región a causa de que la mayoría de transacciones comerciales las realiza con países de la Unión Europea.

Brasil se trata de un país exportador de materias primas y ha sufrido a lo largo del tiempo un aumento del sector servicios, sobre todo en los últimos años llegando así a asemejarse a los países desarrollados. Hay que destacar que el crecimiento sostenido del PIB per cápita sin que hubiera grandes subidas ni bajadas y la subida más alta se produjo entre los años 1969 y 1979 que se ha mantenido más o menos estable en los años siguientes. Brasil es el país de América Latina que más contribuye en el comercio internacional actualmente, aunque en los años 50 este se vio superado por Venezuela y no fue hasta los años 80 cuando este país se situó como el que más participa en el comercio internacional. Por tanto lo que podemos decir que Brasil siempre ha participado activamente en el comercio internacional aún estando situado en una zona alejada de los principales flujos de comercio que se situaban más en Europa, Asia o incluso Estados Unidos. Uno de los productos más importantes de exportación en el país fue el café. Como hemos dicho fue en la segunda mitad del siglo XIX que el comercio internacional de Brasil tuvo un crecimiento sin precedentes y por esta razón también creció la demanda de café por parte de Estados Unidos y con la utilización de barcos de vapor favoreció este tipo de comercio también con Europa. Fue también a causa del capitalismo y del estadio que alcanzó que ayudó a crear las condiciones para un mercado mundial de exportación de capitales. Destacar que Brasil forma parte de los BRIC y en comparación con los otros tiene uno de los niveles más bajos de exportaciones y este se ha ido reduciendo a lo largo de los años donde China ocupa el espacio principal. Brasil realiza sus exportaciones no solo a su región de América Latina sino que también con distintas partes del mundo, eso es una de las principales diferencias que encontramos con Bélgica, el cual, tiene una área es más reducida.

Podemos concluir que el comercio internacional conecta todos los aspectos tratados anteriormente ya que des del momento en que nos encontramos con un orden mundial interconectado en todos los aspectos, el cuál ha sido consecuencia de la revolución en los transportes y en las comunicaciones, la cuál ha favorecido esa inmigración, la cual a la vez a ayudado al contacto cultural y social;  también encontramos, evidentemente, muy consolidada la integración a nivel económico, hecho que produce que esto se  traduzca en que los diferentes países aun con sus particularidades y sus estructuras económicas internas participen de este comercio internacional. 

No comments yet

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: